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Curso de Coctelería y entrevista en El Norte de Castilla

March 21, 2016
Seguimos apostando por una formación integral y de calidad que aborde las dificultades reales con las que se van a encontrar nuestros jóvenes, en este sentido, dentro de nuestra Formación Profesional Básica, hemos contado con Manuel Gómez barman de la Cafetería Restaurante Perla Negra, quien nos ha hecho partícipes de sus conocimientos y su buen hacer.

Desde el marco de la Innovación Educativa que planteamos, el periódico El Norte de Castilla, nos brinda la posibilidad de explicarnos en una entrevista realizada al Director General de la Casa Escuela y de la que os facilitamos el enlace además del texto en sí mismo:

 “Aumentan los jóvenes infractores que Santiago Uno atiende en sus aulas.

Este año han sumado una casa más en Salamanca y en verano, junto a los chicos que educan, pondrán en marcha una quinta escuela en Marruecos.

La Casa Escuela Pías Santiago Uno de los Escolapios en Salamanca está construyendo un nuevo aula multiusos en sus instalaciones de la calle Santiago. Este año abrieron un nuevo centro de socialización, denominado Betania, con capacidad para ocho personas. Esta residencia se suma a las otras siete casas escuelas con las que ya cuentan en España. En ellas viven alrededor de 150 personas.

También está en crecimiento el Proyecto de Cooperación al Desarrollo puesto en marcha por Santiago Uno en Marruecos, donde ya cuentan con cuatro escuelas, y este verano pondrán en marcha la quinta, tal y como ha adelantado a este diario Jesús Garrote, director general de la Casa Escuelas-Pías Santiago Uno. Esta nueva escuela será creada por alumnos que se forman en esta casa escuela. Se trata de jóvenes, menores de protección, menores infractores, jóvenes inmigrantes y personas en riesgo de exclusión social. Este proyecto tiene una idea de «redefinir el concepto que la sociedad tiene de ellos: aquí tienen una concepción negativa y allí tienen más bien una realidad de héroes». Los jóvenes son los protagonistas que con sus manos crean estas infraestructuras educativas, en su mayor parte, gracias a los conocimientos adquiridos en la Formación Profesional.

Las cuatro escuelas que a lo largo de los años ha ido construyendo Santiago Uno siguen en funcionamiento «mantenidas por gente de allí», explica Jesús Garrote. Lo que favorece que «haya un retorno de chicos que vinieron aquí en patera, trabajando allí», anota. Esta presencia en Marruecos va camino de consolidarse, de manera que esperan que en breve puedan recibir alguna ayuda del propio Gobierno de dicho país africano. Desde Santiago Uno procuran ser «referentes de servicios sociales para menores en Marruecos, donde los menores que delinquen van directamente a la cárcel».

Incremento

«En los últimos años estamos desbordados», argumenta Jesús Garrote. Se ha producido un incremento de jóvenes que requieren la atención y el modelo educativo de Santiago Uno que «es un modelo constructivista, sistémico y centrado en soluciones». El aumento se ha producido porque «hay más jóvenes procedentes de familias bien asentadas», donde hay bastantes en lista de espera. Se ha incrementado el número de chicas. También han aumentado los jóvenes de familias fracasadas. Jesús Garrote explica que cada vez son más jóvenes pero que también les piden ayuda los mayores de edad, incluso con hijos. Estos acuden a Santiago Uno para sacarse una titulación.

Otra cuestión fundamental que subraya Jesús Garrote es la circunstancia de chicos protegidos que terminan su periodo de protección y acuden y comenta que si tras ese periodo no se les protege tendrían que volverá delinquir para volver a tener una oportunidad. Una cuestión que tacha de muy triste. En este sentido el director se mantiene contrario a que se den ayudas a cambio de nada, «es como si los políticos compraran el voto, pues les institucionalizas para toda la vida». Considera que las ayudas deben de darse a cambio de que los jóvenes se formen más o a cambio de alguna función social que haya que hacer, «pero no a cambio de nada porque si no en el fondo les bajas su autoestima y limitas su tolerancia a la frustración, les conviertes en dependientes crónicos».

Por todo ello, piensa que «es muy importante que las ayudas sociales sean en base a producir una integración en las personas y dándoles valor a las personas, es decir, invirtiendo a las personas». Esto es porque se trata de personas muy válidas y que pueden aportar muchas cosas a la sociedad. Salvo que tengan una dependencia fuerte y requieran un tratamiento transitorio o alguna discapacidad. Jesús Garrote explica que el objetivo fundamental es que se independicen y alcancen una autonomía personal y familiar. “