ESTILO EDUCATIVO

RASGOS DE NUESTRA LABOR EDUCATIVA

Pretendemos construir una casa abierta, lo que significa invitar a nuestros/as amigos/as y hacer un hueco, siempre que sea posible, a alguien que lo necesite.
Intentamos no enjuiciar y no tener prejuicios de admisión, buscando, eso sí, responder a los/las chicos/as más desfavorecidos/as.
Nuestro estilo educativo consiste en, pensando en singular, sacar de cada persona lo mejor que lleve dentro. Los/las educadores/as pretenden ampliar lo que cada cual considera positivo de sí mismo/a.
A la hora de programar las diferentes actividades, tenemos en cuenta:
  • CONDUCTAS:
    El objetivo es conseguir hábitos saludables que faciliten una evolución personal.
  • PENSAMIENTO:
    Tratamos de enriquecer las capacidades intelectuales de nuestros/as jóvenes por medio de información, viajes, periódico, dejarse preguntar, apoyo en los estudios...
  • SENTIMIENTOS:
    Buscamos querer a los/as chicos/as desinteresadamente para que la tarea educativa no sea una carga.
    Se buscan soluciones a los problemas en las asambleas diarias en las que participamos todos/as.
    La letra con sangre no entra, por eso cambiamos castigos por razones y puntos de vista.
    Quien bien te quiere no tiene por qué hacerte llorar, sino más bien sonreír. Cuando no hay alegría, nos preguntamos por qué; cuando la hay, la disfrutamos.
A través de la Casa - Escuela, se pretende ofrecer a los/as chicos/as experiencia y conocimiento de:
- Vivencia cristiana.
- Potenciación de su autoestima.
- Convivencia pacífica y fraternal, compartiendo lo máximo posible.
- Vida sana y respetuosa con su propio cuerpo y el ajeno.
- Ambiente familiar afectivo.
- Apoyo en el estudio y hábito exigente de trabajo.
- Alternativas de tiempo libre y diversión.
- Variadas expresiones artísticas y de trabajos manuales.
- Análisis de la realidad local, nacional e internacional.
- Relaciones personales sinceras, tolerantes, desinteresadas y abiertas.
- Organización y resolución de problemas en asamblea.

MÉTODOS CONCRETOS

  • Coordinación y buena relación entre los/as educadores/as.
  • Dedicación diaria y prioritaria a los/as chicos/as, escuchando, dialogando, apoyando en estudios...
  • Continua formación procurando incorporar y descubrir todas aquellas experiencias y conocimientos positivos que nos puedan ser útiles, sin cerrarnos al cambio.
  • Cercanía y exigencia entre los/las que formamos la comunidad, nacimiento de una amistad espontánea.
  • Cumplimiento de unos hábitos de lectura del periódico, responsabilidades de la casa, redacciones,...
  • Austeridad de medios, búsqueda de satisfacciones y diversiones independientes del consumo.
  • Viajes a otros países y ciudades. Acampadas y salidas al medio rural...
  • Afrontar todo tipo de problema, siendo los más frecuentes en la actualidad los relacionados con la droga, la agresividad y la sexualidad, sin prejuicios, profesionalmente, buscando las soluciones dentro o fuera.
  • Gestión clara, con acceso para todos/as, búsqueda del máximo aprovechamiento de las instalaciones.